viernes, 18 de agosto de 2017

EL CERDITO ENAMORADO MARLEN

EL CERDITO ENAMORADO
Un cerdito estaba en la orilla de un río. Se sentía muy raro. No sabía si estaba feliz o triste. Había pasado toda la semana despistado. No sabía lo que le pasaba.
Un rato después, pasó por allí Paquita, la vaca. Su amiga preferida.
¡Hola cerdito! -Dijo paquita- no te vez bien. ¿Qué tienes? No lo sé, dijo cerdito, siento ganas de llorar y de reír al mismo tiempo y hay algo dentro de mí que hace tunk, tunk, ¡aquí en el pecho!
Quizás tienes gripe, dijo Paquita, es mejor que te vayas a acostar. Cerdito le hizo caso, Pero sucedió que aumentó la preocupación. Seguía sin saber lo que le pasaba. Ya había tenido gripe otras veces y los síntomas no eran igual. Se fue a caminar, hasta que llegó a casa de la liebre. No me siento bien, dijo cerdito. -Pasa y siéntate –Dijo la liebre, acomodándole una silla- Te voy a traer un chocolate caliente, eso te hará sentir mejor.
Después de tomar el chocolate, le contó lo que le pasaba-
¡Ajá! _ exclamó _ la liebre. Oye esto: Latidos acelerados, sudores fríos y calientes, ganas de llorar y reír al mismo tiempo.

¡Claro! Ya sé qué es lo que tienes: ¡Estás enamorado! ¿Enamorado? Preguntó cerdito sorprendido.
 Sí esos son los síntomas del amor. Definitivamente, estás enamorado.
Cerdito se puso tan contento que salió de un brinco de la casa de la liebre y se fue apresuradamente a la casa de su amiga Paquita.
_parece que estás mejor, dijo Paquita_
¡Si estoy mejor porque estoy enamorado!
¡Que buena noticia!_ Exclamó Paquita_ y ¿De quién estás enamorado?
Cerdito aún no había pensado en eso…


Marlen Eliana Castro Flórez

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