domingo, 6 de agosto de 2017

EL SUPLICIO DE SEBASTIÁN (Yulieth Sánchez)

EL SUPLICIO DE SEBASTIÁN
Desde niño Sebastián le tuvo miedo a un canto. Todas las mañanas lo despertaba un sonido como: cra cra cra cra raca raca raca raca.
Creyó que era un carro  viejo, pero bien podía ser una señora llamando a sus gallinas.
Precisamente lo conoció el día 8 de agosto que eran sus cumpleaños.
-¡cuidado con la pájara! -le advirtieron –hay algo que no le gusta mucho: que la miren fijamente.
Apenas le habían advertido esto Sebastián miro el ave, grave error. La reacción no se hizo esperar y el ave se le lanzo y de un picotazo le quitó el dedo chiquito de la mano.
En ese momento la salvación fue agarrar una piedra y darle tres golpes en la cabeza y salir corriendo.
Pero las cosas se complicaron porque Sebastián tenía que pasar por allí, siempre, de camino a su nuevo colegio. Una mañana iba distraído leyendo un cuaderno, cuando se encontró de frente con el ave en la arte más angosta del camino. Así que Sebastián alcanzo a levantar la mirada hacia las copas de los árboles. En esa incómoda posición y muerto de miedo, Sebastián siguió caminando fue inevitable un curioso accidente: se chocó con una cuerda de alambre y se  clavó las púas en las piernas. Ante tal situación la respuesta del ave fue empezar a cacaraquear y a perseguirlo rápidamente.
Después del primer incidente el ave tomo la costumbre de matonear a Sebastián y de mirarlo de forma agresiva, cacaraqueando, picoteándolo y haciéndolo  sentir con mucho miedo ante su presencia.
Era una situación insoportable. Por eso Sebastián busco una solución desesperada. Con miedo a que lo siguiera no podía dejar de mirarla pero se propuso  a quitarle la mirada y a ignorarla.  La guacharaca se relajó y se alejó del lado de Sebastián y así él pudo continuar su camino diariamente más tranquilo.                                       

       Julieth  Paola  Sánchez  Pérez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Cómo te pareció?

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.