Era viernes hora de biología,
Jenny pensaba en la forma cómo haría el trabajo que su profesor le había
dejado. Tenía el fin de semana para hacerlo ya que el lunes debía entregarlo.
Era sobre el medio ambiente. Jenny nunca se había interesado por los temas
ambientales, pues creía que no era asunto de ella, que eso lo deberían resolver
los gobiernos, los dueños de las fábricas o los grandes contaminantes, sin
embargo, la tarea había que hacerla.
Cuando llegó a su casa su madre le avisó
que irían a visitar a sus abuelos quiénes vivían en un pueblo afueras de la
ciudad, pensó en esta como una oportunidad para hacer su investigación, aunque
era cierto que no tenía más opción. Ya en el pueblo se dispuso a comenzar su
trabajo. Quiso recorrer el pueblo buscando opciones que le sirvieran de insumo,
pasó por el río y vio a algunas personas en el lugar, se veían relajadas y
disfrutando del ambiente. Quería seguir su camino cunado algo le llamó la
atención: Un señor tiraba botellas de gaseosa al río. Inicialmente Jenny no se
atrevía a decirle nada, pero encontró aquí la oportunidad que estaba buscando.
Se dirigió hacia él preguntándole que por qué lanzaba las botellas al río. El
señor la ignoró y siguió en su oficio. Jenny entendió que debía cambiar de
estrategia. Pregunta de nuevo pero esta vez, pregunta que por qué tiraba el
dinero al río. Cuando tuvo la atención del señor se presentó y le explicó,
primeramente, el proceso del reciclaje y la ventaja económica que podía obtener
si en vez de tirar las botellas plásticas las recolectaba y las vendía por
pesadas. Luego, explicó el daño que le hacía al río con la contaminación,
perjudicando la salud de humanos, plantas y animales. Charlaron tanto del tema
que pareciese que se hubiera despertado un gran interés en ellos. Idearon una
estrategia para que ni Jaime, así se llamaba el señor, ni nadie más tirara
plásticos al río. Colocaron recipientes que Jaime tenía en casa, por la rivera
con los logos de reciclable que ellos mismos dibujaron. También hicieron un
cartel donde indicaban que se depositara los envases plásticos en los
recipientes. Jaime pactó con Jenny colocar recipientes no sólo en el río sino
en el pueblo, de esa manera, mantendrían el pueblo limpio y él sacaría un
provecho económico. Jenny y su familia regresaron a casa, ella no era la misma,
no sólo encontró tema para su trabajo de biología, sino que se despertó en ella
un gran interés por el tema del río y del reciclaje. Jaime por su parte, se
proyecta como un ambientalista emprendedor.
Ya en casa Jenny escribió su experiencia
en el pueblo, cómo la contaminación de los ríos afecta la salud humana a las
plantas y a los animales. Al día siguiente expuso su investigación ante su
profesor y compañeros de clase, concluyendo con ello que todos, desde nuestras
posibilidades debemos cuidar el planeta cuidar la vida que hay en él.
Thaliana Ascanio (2024)
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